
Jesús Cautivo del Amor
La Ermita de Nuestro Hermano Jesús Cautivo del Amor es uno de los templos más recientes de Navalcarnero y la sede de una de las cofradías que han contribuido a recuperar y revitalizar la Semana Santa de la localidad. Construida en 2005, se encuentra en el Parque del Nazareno, en la calle Buenavista, junto al parque de Canto Pelín.

La ermita fue proyectada por el arquitecto Raimundo Estepa Gómez, autor también de otros edificios y espacios de la arquitectura contemporánea de Navalcarnero. El templo forma parte de un parque concebido para evocar elementos de la arquitectura tradicional de la villa, con piedra y madera y con la recuperación de construcciones populares como el antiguo lavadero. Dentro de este conjunto, la ermita constituye su principal referencia religiosa.
Una cofradía nacida para recuperar la Semana Santa
La historia de la ermita está inseparablemente unida a la Cofradía de Nuestro Hermano Jesús Cautivo del Amor, fundada en 1987, en el contexto de la recuperación de la Semana Santa de Navalcarnero después de décadas en las que la vida de las antiguas cofradías había quedado prácticamente extinguida. El Ayuntamiento sitúa la fundación en 1987, mientras que la propia Cofradía señala 1986 como año de su fundación y 1987 como el momento en que se impusieron los primeros escapularios.
La Cofradía nació en torno a la imagen de Nuestro Hermano Jesús Cautivo del Amor, obra del imaginero jienense Antonio Begíjar (1938-2002). La talla representa a Cristo prendido y cautivo, con las manos atadas, y fue adquirida gracias a las aportaciones de los primeros cofrades y a distintas iniciativas destinadas a reunir los fondos necesarios.
Desde sus comienzos, la Cofradía quedó estrechamente vinculada al Jueves Santo, día en que organiza la procesión de Jesús Cautivo del Amor por las calles de Navalcarnero. El paso es llevado a hombros por costaleros y constituye una de las manifestaciones más características de la Semana Santa actual de la localidad.
La construcción de la ermita
Con el crecimiento y consolidación de la Cofradía surgió la necesidad de disponer de un lugar propio de reunión y de culto. En 2005 se construyó esta nueva ermita, concebida expresamente como sede de la Cofradía.
El Ayuntamiento cedió posteriormente el uso del templo a la Diócesis de Getafe, mediante un convenio suscrito en 2005, con la condición de que la diócesis asumiera su mantenimiento y conservación. La ermita mantiene al mismo tiempo su estrecha vinculación con la Cofradía, que continúa teniendo allí su sede.
De esta manera, el templo cumple una doble función: es lugar de culto y oración y es también casa de la Cofradía, espacio donde los hermanos se reúnen, preparan sus actividades y viven su devoción a Cristo Cautivo.
El Gran Poder y la relación con la Cofradía
Uno de los elementos más singulares de la ermita es la capilla dedicada a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. En ella se venera otra imagen de Antonio Begíjar, vinculada a la historia de la propia Cofradía.
La presencia de esta imagen tiene una especial importancia para comprender la historia cofrade reciente de Navalcarnero. El Gran Poder estuvo inicialmente vinculado a la Cofradía del Cautivo y posteriormente dio origen a una corporación propia: la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder.
Por ello, la ermita conserva en su interior la memoria de aquella historia común, aunque actualmente el Cautivo y el Gran Poder pertenecen a dos hermandades diferentes.
Un interior decorado por Alberto Pirrongelli
Uno de los mayores atractivos artísticos de la ermita son las pinturas murales realizadas por Alberto Pirrongelli, artista estrechamente vinculado al patrimonio religioso contemporáneo de Navalcarnero. Sus pinturas decoran diferentes espacios del interior y contribuyen a crear un ambiente especialmente característico.
El Parque del Nazareno
La ermita se encuentra integrada en el Parque del Nazareno, un espacio diseñado por Raimundo Estepa que pretende recuperar elementos característicos de la arquitectura tradicional de Navalcarnero.
El parque incorpora un antiguo lavadero, reproducciones y elementos inspirados en construcciones populares y diferentes espacios ajardinados. La ermita constituye el centro espiritual del conjunto, dando sentido al propio nombre del Parque del Nazareno.
El resultado es un espacio que combina memoria, patrimonio y vida religiosa: las referencias a la arquitectura tradicional recuerdan el Navalcarnero de otros tiempos, mientras que la ermita representa la continuidad de la fe de la comunidad en el presente.
Una casa para la Cofradía
Más allá de su valor arquitectónico, la ermita tiene un significado especial para los cofrades: es la casa de la Cofradía del Cautivo del Amor.
En ella se reúnen los hermanos, se conserva la memoria de la Cofradía y se alimenta una devoción que comenzó en la década de 1980 y que continúa transmitiéndose entre generaciones.
La Cofradía no se entiende solamente desde la procesión. Su identidad se encuentra en la contemplación de Cristo Cautivo, en la oración, en la fraternidad de los hermanos y en la participación en la vida de la Iglesia. La ermita proporciona el espacio físico en el que esa vida puede desarrollarse durante todo el año.
Un templo joven con una historia ya significativa
La ermita de Nuestro Hermano Jesús Cautivo del Amor tiene apenas unas décadas de historia, pero representa un capítulo importante de la recuperación de la vida cofrade de Navalcarnero.
Su construcción en 2005 permitió dotar de una sede propia a una Cofradía que había nacido casi veinte años antes. El templo, la imagen del Cautivo, las pinturas de Pirrongelli y el Parque del Nazareno forman hoy un conjunto estrechamente unido a la identidad de la Semana Santa navalcarnerense.
Es, en definitiva, una ermita joven que recoge una tradición antigua: la de llevar a Cristo a las calles y hacer de la fe una presencia viva en medio de la ciudad.
