
El sacramento de la Unción de enfermos

La enfermedad y el sufrimiento forman parte de la experiencia humana y nos hacen experimentar nuestra fragilidad y nuestros límites. Jesucristo mostró una especial cercanía y compasión hacia los enfermos y quiso que la Iglesia continuara su obra de atención, consuelo y salvación.
La Unción de los Enfermos es el sacramento destinado especialmente a quienes se encuentran gravemente enfermos o debilitados por la edad. Mediante la unción con el óleo y la oración de la Iglesia, el enfermo recibe una gracia especial del Espíritu Santo que le fortalece, le concede consuelo, paz y ánimo, y le ayuda a afrontar cristianamente la enfermedad y el sufrimiento.
¿Es la Unción de los Enfermos la «Extremaunción»?
Por los avatares de la historia, en la Iglesia se creó la costumbre de reducir la unción de enfermos al momento final de la vida: extremaunción. Pero hace unas décadas, la Iglesia retomó la costumbre de que este sacramento pueda recibirlo cualquier persona gravemente enferma o incluso las personas mayores. No es necesario que la persona esté próxima a la muerte. Tampoco se administra simplemente por haber alcanzado una determinada edad, sino cuando existe una situación de enfermedad grave o una debilidad importante asociada a la vejez.
Solicitar la Unción de los Enfermos
- Si la persona se encuentra hospitalizada o en una residencia, hay que llamar al capellán del hospital o la residencia. A veces los controles de enfermería no tienen la información adecuada, pero en la Información Central del hospital, o en la misma capilla, os proporcionarán la manera de llamar al capellán.
- Si un familiar o conocido se encuentra gravemente enfermo y está en casa, ha sufrido un empeoramiento importante de su estado de salud, va a ser sometido a una intervención quirúrgica importante o se encuentra debilitado por una enfermedad grave, no es necesario esperar a que llegue el final de la vida para solicitar la visita de un sacerdote.
Es conveniente ponerse en contacto con la parroquia para que el sacerdote pueda visitar al enfermo, conversar con él y con su familia, administrar, cuando corresponda, el sacramento de la Reconciliación y celebrar la Unción de los Enfermos.
Para solicitar la visita de un sacerdote o recibir información sobre la celebración del sacramento, puede acudirse al Despacho Parroquial o al teléfono 618 065 237.